Cómo nos afecta el cambio de hora
Cómo nos afecta el cambio de hora.
Este fin de semana atrasaremos una hora nuestros relojes, a las 3:00 se atrasarán los relojes a las 2:00, este cambio puede producir alteraciones en el sueño, en el estado de ánimo, problemas de concentración, cansancio o irritabilidad en muchas personas.
El cuerpo humano se rige por ritmos circadianos que se regulan gracias a las horas de luz y de oscuridad. Funciones como el sueño, la producción de algunas hormonas o la temperatura corporal siguen ciclos de 24 horas. Modificar este ciclo puede provocar irritabilidad, somnolencia, falta de apetito o un menor rendimiento intelectual.
En comparación con el ajuste que se produce con el horario de verano, este cambio es menos complicado. Para nuestro reloj biológico resulta más fácil adelantarse una hora que no retrasarse. También solemos ir un poco deprivados de sueño. Este día tenemos la oportunidad de dormir una hora más.
Algo que sí nos puede afectar más es que se haga de noche tan pronto. Somos seres diseñados para dormir de noche y permanecer despiertos de día. Durante las horas nocturnas se comienza a segregar melatonina, la hormona que facilita el sueño. Si oscurece antes, que es lo que ocurre a partir del cambio de horario, comenzará a segregarse antes. Entonces tenemos más sueño cuando aún no hayamos acabado nuestra jornada.
Algunos estudios indican que estos efectos son similares a los provocados por el famoso “jet lag” o síndrome del cambio rápido de zona horaria de los viajes en avión a países de diferentes horarios al nuestro.
Para que no nos pille desprevenidos el cambio, es aconsejable acostarse el sábado media hora antes y levantarse al día siguiente a la hora que uno se despierta habitualmente. Como recomendación general los expertos apelan a una correcta higiene del sueño y proponen las siguientes pautas:
1. Establece una rutina de sueño con horarios fijos para dormir y despertarte. Esta regularidad facilitará la adaptación de tu organismo al nuevo horario.
2. Evita las siestas hasta que te hayas acostumbrado al nuevo horario, para evitar los desajustes en tus ritmos de sueño y vigilia.
3. Evita las cenas pesadas y no te acuestes inmediatamente después. Es mejor tomar alimentos ligeros y con poca grasa y dejar pasar al menos una hora antes de irte a dormir.
4. Reduce el consumo de cafeína y otros excitantes, no son buenos aliados para adaptarte al nuevo horario.
5. Si vas a practicar ejercicio, hazlo varias horas antes de dormir, ya que la actividad física intensa puede producir insomnio.
6. Evita las luces brillantes, especialmente de móviles, tablets, ordenadores o televisores, antes de dormir. Su uso prolongado altera los ritmos circadianos y reduce la calidad del sueño.
Para cualquier consulta, en la Farmacia Hernández te podemos ayudar.